Nadie en sus cabales -incluso con ilimitadas convicciones- crea un partido político para quedarse rumiando en la esquina de la nada sus derrotas. Sucedió al inicio de la democracia española con la “sopa de letras”. Partidos, coaliciones, plataformas…se crearon para probar suerte electoral. La lista de partidos extinguidos fue enorme. Las candidaturas fueron libres y las elecciones hicieron el cribado.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo del gobierno de Pedro Sánchez ha dicho que su proyecto es no esquinarse en la izquierda: "No quiero estar a la izquierda del PSOE, le regalo esa esquinita. Es muy pequeña y marginal". Esa ambición no es solo lícita sino legítima. Pero en el panorama andaluz el asunto se complica. Son tres las fuerzas o coaliciones que se plantean una alternativa. Están a la izquierda del partido que ha gobernado Andalucía 37 años, el PSOE, aunque -como la política de marketing es tan extraña- veremos qué dice cada uno cuando estén en la liza electoral. De momento, se posicionan Adelante Andalucía de Teresa Rodriguez, de ideología anticapitalista y de andalucismo soberanista, no dependiente de lo que ya Franco llamaba el Estado Español. De otra está Andaluces Levantaos, con Más País, Andalucía por Sí e Iniciativa del Pueblo Andaluz, comparten andalucismo más tradicional y ecologismo y un liderazgo compartido, siempre fuente de problemas de orden en las listas electorales. El otro partido es el que comparte el gobierno de coalición en España, Unidas Podemos, con cinco ministros y con representación en el parlamento andaluz, aunque minoritaria por la escisión de Adelante Andalucía, nombre reclamado por ambos actores políticos.
¿La propuesta de Yolanda Díaz qué tiene que ver con estos tres proyectos electorales que ya están en el tablero andaluz? Su partido o coalición de origen y su nombramiento es de Unidas Podemos, pero los desplantes que está recibiendo esta formación por parte de la vicepresidenta han sido notables, en Valencia y en Madrid. Por Andalucía no ha aparecido hasta el momento, por lo que todo lo que cabe predecir entra en el terreno de la suposición. Es más que previsible que se intente una confluencia. Ha habido guiños en ese sentido, pero con credibilidad reducida y esperanza menguante. Se verá lo que se va concretando ya que sólo quedan seis meses para las más que probables elecciones andaluzas.